Como parte de su compromiso global con la sostenibilidad, AMGEN desarrolla iniciativas que contribuyen activamente a la acción frente al cambio climático y a la conservación de los ecosistemas. A través de proyectos de restauración ambiental y voluntariado corporativo, la compañía integra el cuidado del ambiente como un eje de su estrategia y de su propósito de mejorar la salud de las personas y del planeta.
En 2025, AMGEN realizó su primera contribución al proyecto de restauración de bosques nativos en la Patagonia mediante la plantación de 200 árboles. Al año siguiente, reforzó este compromiso con la donación de 600 nuevos ejemplares de coihue (Nothofagus dombeyi), alcanzando un total de 800 árboles destinados a la recuperación del bosque andino patagónico.
La plantación se llevó a cabo en Mallín Ahogado, una zona afectada por los incendios forestales ocurridos en enero de 2025. La incorporación de especies nativas contribuye a la restauración del ecosistema, favorece la recuperación de la biodiversidad y promueve la captura de carbono, fortaleciendo la resiliencia del bosque frente a futuros eventos ambientales.
El compromiso de AMGEN también se expresó a través de la participación activa de sus colaboradores. En Buenos Aires, la empresa llevó adelante una jornada de voluntariado corporativo en la Reserva Ecológica Costanera Norte, donde 25 voluntarios plantaron 25 árboles nativos, contribuyendo a la recuperación de espacios verdes urbanos y promoviendo una mayor conexión entre las personas y la naturaleza.
Estas acciones reflejan la visión de AMGEN de generar un impacto positivo que trascienda su actividad, impulsando iniciativas que integran la conservación ambiental, la participación de sus equipos y el desarrollo de comunidades más sostenibles.
La restauración comenzó con la plantación de 200 árboles nativos de ciprés de la cordillera y coihue en Lago Puelo, Chubut. Estas especies son fundamentales para recuperar el bosque patagónico y favorecer el regreso de su biodiversidad.
En 2026, AMGEN amplió su compromiso con la restauración ambiental mediante la donación de 600 árboles de coihue (Nothofagus dombeyi) para el proyecto de Mallín Ahogado, Río Negro. La plantación se realizó en un área afectada por los incendios forestales de enero de 2025, contribuyendo a la recuperación de uno de los ecosistemas más valiosos de la Patagonia.









Los bosques nativos cumplen roles claves:
Favorecen una alta biodiversidad, ofreciendo refugio y alimento a numerosas especies.
Contribuyen a la protección de los recursos hídricos.
Aumentan la resiliencia frente a los incendios forestales, un problema cada vez más frecuente en nuestro país.
Además, la plantación está acompañada por un seguimiento periódico realizado por la comunidad local, garantizando el cuidado y la supervivencia de los árboles.

Plantados en 2025

Captura total proyectada