El error más grande es creer que la tecnología está separada de la naturaleza.
Durante siglos, hemos pensado que lo que creamos es “artificial”, como si fuera ajeno al mundo que habitamos. Pero lo que producimos, lo que usamos y lo que desechamos no desaparece del ecosistema, sino que sigue formando parte de él.
En Hune, entendemos que somos naturaleza, y que cada acción, material y decisión tiene un impacto en este gran organismo del que formamos parte.
Creemos en una tecnología que no explote, sino que colabore con el entorno.
En productos que no sean desechables, sino circulares.
Creemos que la única forma de avanzar
es reconociendo nuestra conexión
con todo lo que nos rodea.
Por eso Hune, más allá de su responsabilidad puertas adentro, se compromete también con la restauración de ecosistemas claves para la mitigación de los efectos del cambio climático, plantando árboles nativos en ecosistemas clave.
En la Pampa de Achala, a más de 2.000 msnm en el corazón de Córdoba, Hune se compromete con la plantación de árboles nativos para la restauración de ecosistemas degradados y afectados por incendios. Este proyecto busca restaurar los ecosistemas de alta montaña mediante la plantación de tabaquillos, una especie clave para conservar la biodiversidad, proteger fuentes de agua y mitigar el cambio climático.






El tabaquillo es una especie de altura y la única formadora de bosques tanto en las altas cumbres de la Provincia de Córdoba como de los Andes cordilleranos.
Los árboles forman una capa extra al suelo que ayuda a disminuir la insolación, la destrucción del suelo por rayos UV, la sequedad y vuelve esponjoso el suelo. Además sus raíces hacen grietas donde se escurre el agua y esa agua llega a las napas más profundas, ofreciendo un agua más limpia que prácticamente no hace falta potabilizarla.

Plantados en 2022/23

Captura total proyectada